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Archive for November, 2011

El agua, de Pellicer

Hace algunos meses leí “Albercas”, de Villoro, y su epígrafe se me quedó grabado:

Agua del nadador que la divide.

Parece un verso sencillo, pero en él nos amalgamamos todos—nuestra voluntad, nuestra estupidez, nuestra elegancia—; en él se esconde el Universo, fluído, eterno, un mar y una gota.

Villoro informa que el verso es de Pellicer, y yo, que nunca había leído a Pellicer, me lo repito como una mantra, dislocado, sin querer conectarlo con el resto del poema al que pertenece por miedo a que pierda su conexión conmigo. Pero recientemente la curiosidad me venció y una búsqueda en Internet me dio el resto del poema, que es luminoso y que reproduzco a continuación:

El Agua, de Carlos Pellicer

 

Aguas horizontales

con hombres y peces y nubes.

Aguas azules y verdes,

espacio palpitante, atmósfera del paraíso submarino

cuyas medusas arcangélicas

mudan ojos y manos en huertos coralinos.

Aguas reales del viaje fabuloso

manchadas como tigres por las guerras.

Aguas víctimas o insaciables en la sed de la tierra;

sorbo de sed, aguas vírgenes.

Una gota de agua

salvó la última espiga del sembrado

o hizo temblar el dorso de Susana

entre las barbas bíblicas del baño.

Agua del nadador que la divide

y la vuelve laurel o vida nueva.

En las tinajas familiares

el agua se hace negra

de silencio y frescor. Y el ritmo de los mares

vira el buque ladrón que halló en las islas fiestas.

Aguas verticales, horizontal, cerámica y primera.

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